Enfermedades comunes de los hurones – Causas y prevención

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Enfermedades comunes de los hurones causas y prevención

Hay una serie de enfermedades que comúnmente sufren los hurones adoptados como mascotas. Generalmente, estas enfermedades se pueden prevenir con la atención adecuada, una buena dieta y controles veterinarios regulares.

El moquillo es una enfermedad letal para los hurones

El moquillo es fatal para la vida de los hurones y, aunque se ha erradicado casi por completo debido a la vacunación en perros, se recomienda vacunar también a los hurones. La vacunación se debe realizar en hurones de 6 a 8 semanas de edad. Un mes después hay que darle otra dosis de recordatorio, y posteriormente, un refuerzo anual o trianual.

Cuando compres a tu hurón, comprueba cuántas vacunas tiene, ya que a menudo solo se administra la primera vacuna antes de la venta. Además, has de solicitar siempre un certificado de vacunación validado por un veterinario. De esta manera, te asegurarás siempre de el hurón tiene sus vacunas puestas y al día.

Por otro lado, el moquillo generalmente comienza con signos de conjuntivitis, con ojos llorosos o secreción verdosa. Los signos también puede verse en la piel. Podrás notar como ciertas partes del cuerpo de tu hurón se ponen mas gruesas, como las almohadillas, la cara, el interior de las patas traseras y la zona de alrededor del ano. También aparecen de forma muy rápida fiebre, convulsiones y coma antes de que se desarrollen otros signos.

Además, el moquillo es muy contagioso y por lo general se «transporta» en los zapatos o las manos. Incluso un hurón que vive en el interior del hogar será susceptible a contagiarse con esta terrible enfermedad. Lamentablemente, no existe una cura específica para el moquillo y muchos hurones no sobreviven a la enfermedad. Si tienes varios hurones no vacunados y uno muestra signos de moquillo, incluso solo un poco de letargo, sepáralo del resto rápidamente y vacuna a los demás.

Los hurones pueden sufrir obstrucciones gastrointestinales debido a la ingesta de objetos

Los hurones son mascotas muy curiosas, por lo que a menudo comen cosas que no deben y estas se quedan obstruidas en su estómago o intestino. Si esto le pasa a tu hurón, la única solución posible es llevarle al veterinario y que le haga una cirugía para extraerle el objeto. Algunos síntomas que se producen cuando un hurón tiene una obstrucción intestinal son: aletargamiento, poco apetito, vómitos, diarrea e incluso dejar de excretar heces por completo.

Debes tener en cuenta que a los hurones les encanta masticar. Así que debes tratarlo como a un bebé y asegurarte de que no haya nada alrededor suyo que tenga partes pequeñas o que puedan romperse fácilmente. Sobretodo les encanta masticar objetos de goma o plástico, así que vigila cosas como el mando del televisor, fundas del móvil, bolígrafos… Respecto al tamaño de los objetos, cualquiera que sea del tamaño aproximado a el hueso de una aceituna puede ser un riesgo para tu hurón.

Respecto a la comida de tu mascota, los hurones no suelen moler sus alimentos antes de tragarlos, si no que tienden a engullirlos enteros. Por esto, solo debes de alimentarle con alimentos troceados en pequeños trozos o suaves y fáciles de masticar.

¿Qué es la anemia aplástica y por que la sufren los hurones?

Las hurones hembra permanecerán en celo hasta que se apareen, perdiendo sangre continuamente. Si no está emparejada, los altos niveles de estrógeno suprimen la médula ósea, lo que reduce la producción de glóbulos rojos y blancos. Esto conduce al letargo debido a fuertes anemias, así como a una mayor susceptibilidad a enfermedades.

Entre los signos que se producen en la salud de los hurones hembra debido a las anemias, se pueden incluir letargo, inapetencia, vulva hinchada y encías pálidas. Estos síntomas suelen aparecer después de estar en celo durante aproximadamente un mes, pero se pueden curar si llevas tu hurón al veterinario rápidamente. Además, se previene fácilmente si esterilizas a tu hurón a los 6-12 meses si no tienes intención de que se reproduzca.

Los hurones son propensos a sufrir enfermedades dentales si se les alimenta de forma inapropiada

Los hurones a menudo son alimentados con dietas inadecuadas, lo que conduce a altas tasas de enfermedades dentales. Los hurones, en su hábitat natural, comen presas crudas enteras, como un ratón. Alimentarlos con dietas altas en carbohidratos conducirá a la aparición acelerada de caries y a que sufra enfermedades periodontales.

Cuando el sarro se acumula alrededor de la base de los dientes debido a una masticación inadecuada, esto debilita el tejido que sujeta el diente, aflojándolo de la base y provocando una infección.

Las enfermedades dentales con completamente prevenibles si garantizas una correcta alimentación a tu hurón. Si alimentas a tu hurón con un pienso específico para el no deberías tener ningún problema. En cambio, si lo alimentas con alimentos crudos, debes asegurarte de darle huesos crudos dos veces al día. Además, cualquier alimento crudo que le des debe ser aproximadamente del tamaño de una pelota de golf, sin cortar ni picar.

Enfermedades de la glándula suprarrenal en los hurones esterilizados

La enfermedad de la glándula suprarrenal es una de las enfermedades más comunes que se observan entre los hurones «domesticados» en todo el mundo. Por ejemplo, en Estados Unidos, esta enfermedad se registró con una prevalencia del 70% en 2003 sobre otros tipos de enfermedades.

La esterilización temprana es el factor mas importante para que tu hurón sea propenso a desarrollar esta enfermedad, junto con la exposición excesivamente prolongada a la luz mediante luz artificial y posibles factores genéticos. Esta enfermedad parece ser más común en los Estados Unidos, donde muchos hurones son esterilizados antes de los 4 y 5 meses de edad, mientras que en otros países son esterilizados entre los 6 y 12 meses de edad. La esencia de la enfermedad es que las glándulas suprarrenales producen hormonas sexuales en ausencia de los órganos reproductores, lo que provoca un efecto estimulante crónico sobre las células suprarrenales y, a su vez, hiperplasia y neoplasia.

Los síntomas suelen aparecer a los 4 años de edad. Empiezan a notarse por la pérdida de pelo en la punta de la cola, y se va extendiendo con el tiempo hasta el tronco del hurón. También aparecen otros síntomas relacionados con las hormonas sexuales, como un incremento del olor corporal, marcaje, agresividad, hinchazón de la vulva, problemas de próstata

Existen dos tipos de tratamientos para esta enfermedad. El primero consiste en la administración de un fármaco que bloquea las hormonas sexuales. Este fármaco se administra una vez al mes mediante inyecciones. La desventaja de este tratamiento es que bloquea las hormonas, pero no impide que en el futuro se desarrollen tumores en las glándulas.

El segundo tratamiento es quirúrgico, mediante la extirpación de una o dos glándulas. Este tratamiento elimina el problema de raíz y además permite determinar si hay tumores o no.

Los hurones y los insulinomas

Los insulinomas son un tumor pancreático que produce un exceso de insulina, lo que lleva a la hipoglucemia y el letargo. Los últimos estudios sugieren que los insulinomas en los hurones podrían deberse a una dieta deficiente.

No se sabe cuál es la verdadera causa de un tumor pancreático. Sin embargo, en los países donde los hurones son alimentados con una dieta más natural, con alto contenido de proteínas y grasas de origen animal, los insulinomas son raros. Esto condujo a la tesis de que una dieta balanceada y cruda es la mejor manera de reducir el riesgo de que los hurones desarrollen esta enfermedad. Los hurones alimentados con alimentos secos procesados, vegetales, frutas y golosinas con alto contenido de carbohidratos tienen más probabilidades de desarrollar esta enfermedad.

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